El 4 de julio, después de haber sufrido la derrota en el mundial de futbol, hicimos lo que nos gusta hacer… salimos a navegar.
Es que ya bastante había sido postergada esta regata del CAM, primero la PNA no dejó correrla por una alerta meteorológica y ahora el partido de Argentina Alemania logró su espacio en sábado y nos dejó un domingo de río.
El clima ayudó, con cielo despejado y un viento del sector NNE de 8 nudos, a que se largara aguas abajo desde la Rambla Catalunia y con un recorrido en zigzag buscando boyas en cada costa los veleros navegaron de reach, con escotas filaditas en todas sus piernas. Bajando y adentrándose en el canal oriental; frente a la boca de Los Marinos se viró una boya de canal para ya dirigirse, aguas arriba, a la línea de llegada.
El público presente en las orillas de Rosario pudo disfrutar del espectáculo que presentaron los veleros al desplegar sus velas más grandes y coloridas.
Largaron todas las clases juntas y la línea de largada quedó muy ajustada con las 47 embarcaciones que compitieron. Al límite con sus spinnakers la flota partió y, con el tiempo, tubo que ir apretando más sus escotas para lograr sortear la boya en las cercanías al embudo, incluso varias embarcaciones se vieron obligadas a izar sus genoas. Ya en la tercer pierna, luego de virar la boya en la orilla de Rosario, no quedaron más que genoas en las proas y los barcos de podio ya se distinguían nítidamente en el agua. El Mágico Medifé, a pesar de su rifadura en el spinnaker, llevó, en todas sus piernas, un rumbo perfecto y así, nuevamente se subió al más alto escalón del podio en la general y obviamente en la serie. El Motorola Ochocientos Sancor Seguros y el Moebius Personal lo siguieron en la general con impecable navegada.
Particularmente, en esta ocasión me tocó llevar la mayor en el Kia Neostar swatch Fólgore, que después de ser sorprendidos en un lugar que no pretendíamos estar al top hicimos una buena largada, a pesar del sotavento. Pero la mala elección de genaker nos dejó sin la orzada necesaria para darle a la boya, unas idas a la orza nos dejaron sin la velocidad para escapar al sotavento de la flota y terminamos en un cómodo cuarto puesto en la serie A.
El tercer tiempo fue impecable con lomitos y cervezas frías justo a tiempo, como suele hacerlo el Club Amistad Marina. Una concurrencia de gente impresionante ya que también se entregaron los premios del campeonato del primer semestre.
Gentileza: Mauro Colucci Capitán del Carolina - Fotos: Luis Santillán
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