necesitaba un tripulante más en el Polaris para hacer frente a las producciones de Eolo.
Cuando llegué a Náutico el velero estaba prácticamente armado así que minutos después estábamos navegando rumbo a la cancha. Seco… no duré mucho tiempo, el escaso francobordo del H20 me facilitó un baño completo ni bien salimos de la caleta.
Ya en la cancha el frío invitaba a ponerse encima todo lo que encontráramos así que se respetó muy bien la bandera de “Uso de Salvavidas Obligatorio”
La regata fue muy rápida, con vientos muy parejos a unos 19 nudos del sector SO.
Con una largada muy limpia gracias a la modalidad de la CIR de largar por series.
La mayoría de los veleros corrieron con una mano de rizos en sus mayores y genoas chicas en las proas. La ola del río complicada la orzada y obligaba a derivar unos grados.
La regata fue organizada por el Club de Velas Rosario y formaba parte del Campeonato Rosarino de Vela de la CIR. Nicolás Ocariz como oficial del día fondeó una muy buena cancha allá abajo cerca del banquito San Andrés. Consistía en un triángulo en que largábamos aguas abajo con viento entrando por la proa en busca de una boya al barlovento, un desmarque, remontar hasta la boya de sotavento y bajar en ceñida hasta la línea de llegada.
Después de la boya de barlovento fueron muchos los que optaron por no izar sus spinnakers en la popa, quedando obligados a navegar lo más cerca de la costa para aprovechar los remansos. Los demás tratamos de llevar la vela más grande bien al resguardo de la mayor, con los bajadores muy cerrados y la tripulación muy atenta a cada rolido.
Los mitos y la náutica van de la mano. Muy pocas deben ser las actividades de la humanidad que comparten la cantidad de mitos que la náutica posee. Digo esto ya que en la nota anterior me valí de uno de ellos diciendo que “en regata con calma se favorecen los barcos chicos”.
En esta ocasión sobró viento y, desmitificando, los tres primeros puestos de la general fueron para el Fugitivo, un Lightning timoneado por Mario Fumagallo, el Mustang un Aloha 22 con la caña en las manos del Oso D’emilio y nuestro H20 Polaris al mando de Raúl Osorio.
En la serie “A”: 1º el “E-Yara”, 2º el “Moebius” y 3º el “Flamenco 4”.
En la serie “B”: 1º el “Mágico”, 2º el “Mercenario” y 3º el “Mr. Pato”.
En la serie “D”: 1º el “Re Normal”, 2º el “Estropadak” y 3º el “Rivaldo”.
En la serie “E”: 1º el “Mustang”, 2º el “Buen Boy” y 3º el “Samba”.
En la serie “F”: 1º el “Polaris”, 2º el “Mañero” y 3º el “Deusa”.
En la serie “G”: 1º el “Fugitivo” y 2º el “NAchos”.
El tercer tiempo se celebró en las instalaciones del CVR donde asistió una buena cantidad de navegantes que supieron disfrutar de la ya clásica barra de bebidas del club. La firma Nasa aportó importantes premios para los puestos más relevantes de la regata.
Gentileza: Mauro Colucci Capitán del Carolina - Fotos: Luis Santillán
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